A momentary lapse of ego


viernes, diciembre 9

Vapor

Y en el instante preciso (si es que existiera) en que la cámara reventaría sin remedio, reduciendo a cenizas, polvo y una confusión de manos y espaldas, aparece Las Rejas y todo se descomprime.

El aire fresco en Pajaritos ya no es más que lluvia sobre mojado. Ojalá fuera lluvia y lo mojado no fuera sudor.


Épica batalla del general Baquedano a las 8 am

Agregamos un millón de Maipú, tomamos algo de Pudahuel, Lo Prado y Estación Central, lo revolvemos a fuego lento, lentísimo, con dos partes de La Cisterna y San Miguel y vualá, superaremos con creces el caldo floridano.


Madre

Por supuesto, cuando llega al final del Metro y se dirige a su hogar en San Bernardo (sólo para poder decir a su madre que vive en el Sur), debe tomar la micro. Ahí empiezan los problemas.

Que las escaleras son muy altas, que las monedas se le escapan y, más que ninguna cosa, el sudor que recorre su espalda pegada al plástico de los asientos. Y por eso no se sienta nunca y las señoras dicen "oy qué pingüno tan caballero".


Luz

Y como los buses podía andar a 100 por hora y los camiones a 90, el patudo (e híbrido) camión-bus rajó a 190 obviando por completo la componente relativista del problema.

Con velocidades cercanas a la de la luz... ¡ahí te quiero ver!


El capital

La fábrica de tacos (que, por cierto, nunca lograron privatizar) se quedó de sopetón en la bancarrota: el mismo día en que las mujeres entendieron que el taco alto no las hace más hermosas y sólo más inestables, los hombres dejaban boquiabiertos sus autos en el eje ruta68alamedaprovidenciaapoquindolascondes.


Australis

Y como el metro no es un lugar hospitalario para él, pues sólo puede bajar, humillado, en un ascensor que tarda cinco minutos en el trayecto que el haría en diez segundos deslizándose. Ah, si se pudiera deslizar por las escaleras.

Una vez en el vagón, cómo va a alcanzar desde allá abajo los fierros. Cómo, con esas manos que además el creador no diseñó para esos fines. Pobre creador; sus creaturas alienadas. Pobre pingüino en el metro de Santiago.


jueves, diciembre 8

Cómo derrotar a una hiena

La clave está en la paciencia. Una hiena en realidad nunca está esperando que la superen en lo que ella se considera más hábil. Por esto, la competencia es en realidad con uno mismo: un entrenamiento arduo y prolongado, múltiples ensayos, aplicar la mnemotecnia y anotar aquello que parece relevante, estudiar al que está al frente para, en ese único instante que ofrece el destino, lanzar un chiste que los deje a todos al borde del paroxismo.

En ese momento aprovechamos la confusión y hacemos uso del aresenal previamente preparado para obtener puntaje nacional, único modo de empatar con la hiena, que siempre da la prueba porque ninguna carrera la satisface.


jueves, octubre 6

Utopía (Anti-Social)

apurado llego a Ahumada
como algo, miro cosas
voy junto a mis amigos
los amigos verdaderos
que piensan y que sienten
la amistad
juntos irradiamos calor
sobre esta gente apagada
de negros pensamientos
negros como la noche
negros como su vida

en el metro ya me encuentro
el cajero, rutinario
que aparenta estar feliz
carné de ida, boleto de vuelta
en el tren, gente aislada
mira directo al suelo
mas no por eso piensan
sólo es su vergüenza
de existir junto a los otros

sentado en el suelo voy
luces de repente, la luz del Sol
es Pajaritos, estación de mi destino

calmado camino al paradero
la diferencia aquí se marca
hay gente que conozco
no aislada, no apagada
piensan y aman
viven y sienten
esperan la Micro diferente
no amarilla; con colores
con un chofer sonriente
una sonrisa de verdad
que nos lleva a todos juntos
hacia nuestro propio mundo

ya voy por la carretera
inspiradora de poemas
guía de peregrinos
es la 68
cómo la conozco!
un senador a ciento veinte
qué imbécil, qué imprudente
y encerrados en la Micro
van los escogidos
hacia el mundo diferente

veo verde; no gris
el viaje llega a su fin
un pájaro canta
y se eleva
sobre ruidos de motores

sin apuro llego a casa
como algo, escribo un poco
y a las siete ya se siente
se acerca, se aproxima
un olor que reconozco
es el Mapocho
me entristece, pues recuerdo
que mañana yo ya vuelvo
a la ciudad vestida de gris

(5 Abril 1997)


jueves, junio 23

L'empire de tes lumières

Porque el golpe hacia muchos
nada es sin el fusil para todos

para TODOS
los países los reinos los párpados
los hombres las ciudades los pañuelos
los años las mujeres los ratones
los sentidos mis sentidos

Porque tu imperio en mis versos
no ha de ser sino de todos besos.

Y de mí, para qué más
un alambre un pie un oído
salto de vacío con almohadas
y colchones
y el globo de plumas debajo
y tú por él paseando.

(15 de marzo de 2001)